sábado, 30 de abril de 2016

Un torero peruano por tarde

Por Fernando Farfán

La Ley del Artista Interprete y Ejecutante estipula actualmente que en toda Feria Taurina del Perú debe participar por lo menos un matador nacional, pero esto
atenta 
contra los intereses de los toreros peruanos que se ven desplazados por la contratación de toreros extranjeros, que muchas veces no cuentan con sus documentos en regla.

Para ejercer la defensa de los intereses del torero nacional es que se ha creado el FRENTE DE LUCHA POR LOS DERECHO DEL TORERO PERUANO (FLDTP) que junto a los sindicatos existentes, el SITOPE y el SUMATONOPE, buscan además que se formalicen los festejos taurinos donde participen sus agremiados. Esto último es de vital importancia, asi como que la presencia de toreros nacionales en las ferias del interior del país pase de uno por feria a uno por tarde. Solo así se podrá incentivar la aparición de nuevos valores y darle oportunidad a los que se encuentran en actividad. Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero es momento que los toreros peruanos lo sean en la suya.

Talento hay en el Perú y prueba de ellos es que tenemos un Matador de Toros alternando con las principales figuras del orbe taurino y un novillero próximo a tomar la alternativa con gran proyección.

No se le está negando con esto el derecho a los toreros extranjeros de actuar en nuestro país, pues si vienen a aportar bienvenidos sean, siempre y cuando cuenten con todos sus documentos en regla, como la visa de artista, que cumplan con las regulaciones vigentes y que no se presten a matar animales que estén por debajo de su condición de matadores de toros, quitándole oportunidad a novilleros nacionales emergentes.

No están bien las imposiciones y los carteles siempre deben estar abiertos a aquellos matadores que estén en mejor momento y puedan ofrecer un mejor espectáculo, pero es de justicia darle la oportunidad a los nacionales para que puedan mostrarse y crecer profesionalmente.

La junta directiva del FLDTP ha quedado conformada de la siguiente manera:

Presidente: Victor Hugo Garavito García
Vicepresidente: David Carrasco Nuñez
Secretario: Daniel Ayala Honores
Tesorero: Toño Medrano Correa
Vocal: Gustavo Rivera Angulo

Desde aquí les deseamos el mayor de los éxitos por el bien de aquellos a quienes representan y por el bien de la Tauromaquia en el Perú.

sábado, 23 de abril de 2016

Joaquín Galdós se despide del Perú como novillero en Carhua

La comisión de fiestas de la festividad religiosa en homenaje a la Santísima Cruz San Cristóbal de Carhua, liderada por el Mayordomo 2016 el Sr. Luis Carrillo Vicente y esposa
Mercedes Carrasco, anunció mediante nota de prensa la realización de una corrida de toros mixta como cierre de las festividades del mes de mayo.

El cartel lo conforman el matador español José Ramón García “Chechu” y el novillero nacional Joaquín Galdós quienes lidiaran astados de Santa Rosa de Lima.

La cita es el 8 de mayo en la Plaza de Toros de Carhua, provincia de Canta en el departamento de Lima.

El mencionado festejo marca la despedida del Perú de Joaquín Galdós como novillero. Se destaca el esfuerzo de los organizadores que buscan formalizar sus festejos y ofrecer carteles atractivos fortaleciendo y consolidando a Carhua como destino taurino.

sábado, 9 de abril de 2016

Tarde de no hay billetes y tampoco toros

Por Fernando Farfán

Octava del abono sevillano. Tarde de no hay billetes y de máxima expectación para ver a Enrique Ponce, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. Si hay tardes que hacen
Torerísimo doblón de Enrique Ponce
afición, hay otras que la espantan y la de hoy fue una de ellas. Corrida bien presentada, pero mansa, descastada y débil de manos al extremo la de Juan Pedro Domecq. Animales en las antípodas de lo que debe ser un toro de lidia con poder, casta y bravura, siendo el primero, manso, sin fuerzas y de embestida defensiva; el segundo, manso, justo de fuerzas y sin clase; el tercero, inválido, sin clase, soso y sin transmisión; el cuarto, invalido devuelto a los corrales; el cuarto (bis), descastado sin transmisión, ni movilidad; el quinto, bravo con complicaciones y el sexto, descastado, justo de fuerzas y sin recorrido. Queda claro que si no hay toro no hay nada, y así las opciones de los toreros son nulas. Aunque todos saludaron ovación fue más por la benevolencia de un público ávido de triunfo.

Enrique Ponce: Entera atravesada, oreja. Entera desprendida, ovación.
José María Manzanares: Estoconazo, ovación. Media estocada, ovación.
Andrés Roca Rey: Estocada entera, ovación. Pinchazo, estocada entera, y vuelta al ruedo.


Enrique Ponce, siempre en maestro, a su primero un toro que se sostenía entre algodones, lo trató con mimos y extremo cuidado haciendo labores de enfermero. La maestría de Ponce no está en duda, pero la faena no tuvo emoción. Ponce le recetó muletazos templados, dándole el tiempo justo entre tanda y tanda, pero sin exigirle. El toro tuvo buena condición, pero la falta de fuerza hizo que sus embestidas sean defensivas, aun así fue agradecido al buen trato que Ponce le dio.

Con su segundo lo intentó en todas las distancias, pero fue imposible, el toro no tenía un pase.

José María Manzanares estuvo solvente con su primero al que fue haciendo de a pocos. El toro embiste sin clase y sin emoción. También hizo de enfermero, le dio tiempo, distancia, pero el toro no tenía la buena condición del primero.

Su segundo fue de menos a más, pero aquí Manzanares fue de más a menos. Toro bravo y encastado, con complicaciones. No se rebosa el toro en la muleta y se revuelve pronto. Había que poderle y Manzanares simplemente no estuvo a la altura.

Andrés Roca Rey necesita por lo menos un toro que se mueva y fue lo que no tuvo en la tarde de su estreno en Sevilla. A su primero lo templó a media altura, pero sin poder ligar los muletazos. Poco o nada se puede hacer con un inválido.

Con su segundo muy por encima. Toro que tuvo movilidad al comienzo, pero que no duró nada en la muleta. Faena inteligente del peruano que aprovechó las pocas medias embestidas del toro. Sevilla quería verlo y Roca Rey no estaba dispuesto a irse de vacío. El arrimón final le costó un susto. El toro lo empaló sin consecuencias. Ganas de agradar y La Maestranza se lo agradeció.

Foto: El Mundo