viernes, 16 de junio de 2017

Mucho torero y poco toro en la corrida de la Beneficencia

Por: Fernando Farfán

16 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Corrida de la Beneficencia. Tarde de sol con lleno de bandera, tres figuras del toreo en el cartel, una ganadería de prestigio y el Rey Felipe en el palco a quien se le dio una calurosa ovación. Las condiciones estaban dadas para que sea una gran tarde de toros, pero faltó justo eso. Los astados de Victoriano del Río que se lidiaron acusaron debilidad y falta de casta, y aunque alguno con un buen comportamiento en el caballo la corrida ha salido mansa.

Sólo Julián López "El Juli" pudo mostrar su dimensión torera con el cuarto de la tarde. Faena de mandón, de poder y valor. No fue fácil el toro con el que había que ponerse en el sitio y poderle. "El Juli" le arrancó los pases que el toro llevaba dentro. Julián estuvo a gusto. Desde la primera tanda muy asentado toreando entre los pitones. Por el izquierdo los naturales fueron profundos. Mejor fue el burel por el derecho. Por aquí se arrimó toreando en un palmo de terreno pasándose al toro a su antojo. El toro fue a menos y el torero a más. La espada como siempre y la oreja concedida más que meritoria. Con el primero no tuvo suerte. Incierto de salida y en el caballo se escupe de la primera vara. Tomó mejor la segunda y en banderillas se dolió. En la muleta suelta la cara y embiste descompuesto. Un manso sin transmisión con el que "El Juli" no pudo hacer nada.

José María Manzanares tuvo destellos de toreo caro con el capote. Su primero repitió de salida. Manzanares se lució a la verónica y en una media enroscándose al toro. El sardo mostró clase, pero resbalaba de los cuartos traseros, posiblemente debido a una lesión. El toro fue devuelto de manera apresurada. El sobrero de Domingo Hernández no mostró celo en el capote, pero en el caballo tuvo un comportamiento de bravo empujando con los riñones. En la muleta se enceló donde Manzanares lo fue haciendo de a pocos. Toro pronto de buen embroque, pero sin remate. Manzanares le buscó las teclas sin éxito, pero lo pasaportó de buena forma. Su segundo por su gran clase hizo recordar a "Dalia", ese gran toro de la Beneficencia pasada con el que Manzanares sublimó el toreo. Con este meció el capote con suavidad y aprovechó su buen galope para citarlo de lejos antes de llevarlo al caballo y darle un vistoso afarolado. El toro cumplió en el caballo, pero estaba con las fuerzas y la casta bajo mínimos. En el último tercio Manzanares se dedicó a cuidar al toro haciendo más de enfermero que de torero. Así es muy difícil y la faena no cogió vuelo.

Alejandro Talavante cumplía su cuarta presentación en Madrid. Apuesta fuerte que no terminó de redondear y aunque hoy fue el que menos suerte tuvo se le vio apagado. Mató al tercero y al sexto. El primero de ellos con el hierro de Toros de Cortés embistió de manera brusca soltando la cara al final. Arreones de un manso que buscó rajarse al final. El sexto fue otro débil manso de embestida alegre mientras duró, pero sin recorrido. Después de eso optó por defenderse. No hubo más.

Foto: Plaza de Toros Las Ventas

lunes, 12 de junio de 2017

San Isidro cierra con una desastrosa corrida de Miura

Por: Fernando Farfán

11 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo segunda y última corrida de feria. No pudo tener un peor final la Feria de San Isidro 2017. Ciento setenta y cinco años de historia no se merecían el lamentable espectáculo que protagonizó el hierro más emblemático de la cabaña brava española. Fueron seis los astados de Miura de escasa presencia, faltos de fuerza y de un descastamiento desesperante los reseñados para la ocasión. Dos fueron devueltos por su marcada invalidez y todos estuvieron lejos de ser los toros broncos, indómitos e imponentes que su sólo nombre sugiere. Si los hermanos Miura no tenían un encierro aparente para Madrid sencillamente no debieron ir.

Eduardo Dávila Miura, que se volvía a enfundar el traje de luces, no pudo tener peor suerte. Sus dos toros fueron los devueltos y terminó estoqueando los sobreros. Segundo y quinto (bis) de Buenavista y El Ventorrillo respectivamente. Al primero no lo quiso ver. Toro frío e incierto de de salida, que se enceló en el caballo, escarbó la arena, se dolió en banderillas y embistió sin chispa; y en la muleta manso de embestida defensiva. No hubo acople. Lo mejor de Dávila Miura fue la estocada al segundo intento. Con la muleta dejó dudas y no dijo nada. Estuvo mejor con su segundo. El de El Ventorrillo fue a más, tuvo recorrido y de embestida alegre. Buenos fueron los muletazos con mucha suavidad. Se gustó Dávila Miura en un par de tandas. Ausencia de toques y muy templado. Pinchó una buena faena.

Una actuación muy digna tuvo Rafael Rubio "Rafaelillo". Su primero fue un toro dócil y manejable. Embistió con la cara a media altura y sin transmisión. Correcto Rafaelillo corriendo la mano y templando. Su segundo sin las hechuras propias de la casa salió brioso. Emocionó "Rafaelillo" en el recibo con un farol de rodillas. El toro fue de malo a peor. Soseó en la muleta donde pasa a regañadientes. Se orientó luego y le pega un golpetazo al torero. "Rafaelillo" en todo momento buscó justificarse con un toro imposible y Madrid se lo reconoció.

Rubén Pinar con toda la ilusión y la esperanza de un torero que quiere verse en más ferias mataba su primera corrida de Miura, pero todo quedó en eso. Pinar se estrelló con lo peor de lo peor. No tuvo opciones con los dos mansos que sorteó. Con peligro el tercero y agarrado al piso el sexto.

Foto: Plaza de Toros de Madrid

viernes, 9 de junio de 2017

La decepción también se pinta de color gris

Por: Fernando Farfán

09 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Trigésima corrida de feria. Le tocó el turno a los cárdenos de Adolfo Martín. Corrida muy esperada que casi llenó el coso venteño. Tan esperada como decepcionante con ribetes de petardo. Fueron seis toros impecablemente presentados, pero mansos, sosos y peligrosos. De entre los de a pie destacó Antonio Ferrera quien volvió a dar una lección de buen torear. Estuvo lidiador y torerísimo. Juan Bautista volvió a ser el torero frío de hace algunos años. Deambuló entre el desgano y la poca claridad, y Manuel Escribano, voluntarioso como siempre, no pudo hacer nada con los dos peores del encierro.

No empezó mal la tarde. Ferrera vio muy claro al primero con el que se dobló de salida en un toreo de piernas. El toro apretaba y le pegó un feo derrote que le rompió la tateguilla a la altura del bajo vientre. Toro sin recorrido y rebañador. Le perdió pasos Ferrera y los muletazos fueron de uno en uno por ambos pitones. Muy bien Ferrera exponiendo mucho con un toro duro y peligroso. Su segundo fue un manso encastado. Ya de salida anunció lo que sería. Frenazos en el capote y la cara siempre alta. Derribó al caballo en un arreón más de genio que de bravo. El toro tenía toda la fuerza, pero no quiso pelea. Lo cerró Ferrera en tablas y fue ahí donde se inventó una faena que nadie presagiaba. Los naturales y derechazos fueron de mucho mérito. Se gustó Ferrera y le pudo a un toro que parecía imposible, al que toreó como si fuera bueno. Derroche de técnica y valor de un torero que está en gran nivel y que de no ser por la espada hubiera cortado una merecida oreja.

Juan Bautista torero finoy clásico no las tuvo hoy consigo. Estuvo frío, apático y sin ideas. Dentro de todo sorteó lo mejor del lote. No fue malo su primero que embistió con clase a los capotes, humilló y recargó en el caballo. Faena sin ajuste y de muleta destemplada. En definitiva no estuvo cómodo y por debajo de las condiciones del toro. Su segundo salió haciendo extraños al caminar. Parecía sentido de los cuartos traseros y sumado a su falta de fuerzas el público se puso a la contra. Este fue el dócil de la corrida. Toro noble, pero sin transmisión. Juan Bautista no transmitió más que el toro y entre oles burlones y nada educados del púbico fue por la espada.

Manuel Escribano voluntarioso como siempre esta vez sorteó lo peor del envió de Adolfo Martín. Recibió con sus acostumbradas portagayolas al tercero. Toro serio como toda la corrida. Este fue otro que se frenó en los capotes y acometió al caballo. Embistió con sosería en la muleta donde no terminaba de pasar y salía desentendido. Peligro sordo que no todos vieron por lo que Escribano decidió abreviar. El sexto parecía venirse arriba en banderillas. Cumplidor el sevillano con los palos expuso mucho en el tercer par por dentro. El toro fue a menos. Aspero y peligroso por el derecho y sin un pase por el izquierdo. Lo mejor con este fue la espada.

Foto: Luis Sánchez Olmedo

miércoles, 7 de junio de 2017

La emoción de la casta. Corridón de Rehuelga

Por: Fernando Farfán

07 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo octava corrida de feria. Pedazo de corrida la cuarta de la llamada semana torista en San Isidro. Los santacolomeños del hierro de Rehuelga brillaron por su casta. Una lástima que la corrida haya sido remendada con un toro de San Martín, sino estaríamos hablando de la corrida más completa de la feria. Cuatro de cinco toros han sido de alta nota, siendo uno de ellos premiado con la vuelta al ruedo. Toros desigualmente presentados, serios y muy astifinos. Toros de triunfo, bravos en el caballo y exigentes en la muleta, para cortarles las orejas y abrir la puerta grande de par en par y sacar por ella también al mayoral. No fue así lamentablemente. Los toreros, salvo Fernando Robleño, han estado por debajo de las condiciones de los astados. Tanto Alberto Aguilar como Pérez Mota se vieron desbordados por la casta y la bravura de los toros que sortearon.

El que abría el festejo fue el remiendo de San Martín. Toro astifino con un peligro sordo que nunca se entregó, siempre con la cara alta y saliendo distraído de los engaños. Le faltó vida al caedeno con el que Robleño se mostró solvente y con oficio.

El segundo, primero de los de Rehuelga, tuvo poca fuerza pero embistió con clase. Humilló de salida y se enceló en el caballo. Toro fijo, pronto y repitidor que fue mejor por el derecho y había que llevar muy templado. No lo vio claro Aguilar.

Bonito de tipo el tercero, serio y astifino. Pérez Mota lo dejó largo en el caballo arrancándose alegre en las dos entradas, aunque sin emplearse bajo el peto. El torero estuvo entregado, pero no le alcanzó. El de Rehuelga tuvo casta y clase. Fue pronto y repetidor, de embestida larga y alegre. En contra tuvo la poca humillación. Toro de triunfo que se fue sin ser toreado.

El cuarto fue uno bicho grande, feo y basto de tipo, que saltó al ruedo sin bríos, como dormido. El toro llevaba peligro y con toda la fuerza para embestir. Fue soso, pero tuvo sus teclas. Tragó toro Robleño con este y le pegó pases de uno en uno de mucho mérito.

Bien hecho fue el quinto. Un gigante de 647 kilos. Se arrancó alegre al caballo con la cara abajo y empujando. Tomó tres puyazos. Gran tercio de varas, el mejor de lo que va de la feria.
En la muleta se le ciñe a Aguilar por el derecho. Cambia de mano por donde la toma mejor. Demoró Aguilar en encontrarle el sitio a otro toro que fue fijo y pronto, y que exigia poder y firmeza. La faena de Aguilar fue a más, pero sin llegar a cuajarlo. La vuelta al ruedo al toro aunque sin petición fue merecida. Si a toros que sólo cumplen en varas y son bravos en la muleta se les da la vuelta al ruedo o se les indulta, porqué no dársela a toros que funcionan a la inversa, es decir que son bravos en el caballo y que sólo cumplen en la muleta.

El sexto humilló y cumplió en el caballo. Toro de una nobleza y clase infinita. Bravo y codicioso. Muy difícil estar a la altura de un toro así. Pérez Mota estuvo por debajo.

Terminado el festejo el mayoral fue sacado al tercio a saludar y por lo hecho hoy, Rehuelga tendría que repetir el próximo año.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

martes, 6 de junio de 2017

Oreja para Talavante y faena épica de Ureña con los victorinos

Por: Fernando Farfán

06 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo séptima corrida de feria. Después de idas y venidas en los corrales de Las Ventas Victorino Martín logra que le aprueben seis toros y propicia una tarde importante con dos toros sobresalientes.

"Pastelero" que se lidió en tercer lugar fue un manantial de casta y al frente tuvo un TORERO así como se lee, con mayúsculas. La fiesta en su estado más puro donde toro y torero se enfrentan. El victorino no regaló nada y vendió cara cada una de sus embestidas. Había que dominarlo primero para que de ese dominio pueda emanar el arte. Paco Ureña estuvo a la altura, le pudo y cuajó una faena importante. El toro apretó de salida, acometió con prontitud y con toda la intención de humillar por el derecho. En la muleta el toro repite y sigue apretando, por lo que Ureña le pierde pasos al inicio. Las últimas tandas con la derecha son sin corregir el sitio. Que firme ha estado el murciano que lo intentó también por el izquierdo, pitón menos potable y peligroso. Entró a matar con mucha entrega. La espada quedó trasera y tendida. No cayó el toro y no estuvo acertado con el descabello, y lo que era de tocar pelo por partida doble merced a una faena épica y de poder quedó en una clamorosa vuelta al ruedo. El toro también fue ovacionado en el arrastre.

Alejandro Talavante con el segundo, el otro toro sobresaliente de la tarde, ha estado inmenso sobretodo toreando al natural. Éste a diferencia del anterior tuvo una nobleza extrema y embistió con gran clase. Desde un inicio hizo gala de esta cuando Talavante le gana terreno lanceando a la verónica y gustándose en unos delantales mereciendo el capote con suavidad y conduciendo las embestidas del bravo animal. Con la muleta Talavante bordó el toreo al natural. Le echó los vuelos y llevó largo al victorino toreando con temple y despaciosidad. También estuvo valiente aguantando parones y miradas. El que es buen torero no se fija en el hierro y sólo necesita un toro que le embista. Quien dice que no se le pueden hacer arrucinas a un "gris". Talavante le pegó una en una tanda muy lograda por el derecho y después un cambio de mano de los de siempre. La espada quedó trasera y estuvo fino con el descabello. Petición y oreja concedida a la hoy mejor mano izquierda del escalafón.

Talavante y Ureña tuvieron otros dos toros de condición muy distinta. Talavante abrevió con el quinto que nunca se empleó y transmitió muy poco. Ureña lo intentó con el sexto. Toro duro que transmite peligro y emoción, pero muy irregular en sus embestidas. No era fácil estar frente a él.

Diego Urdiales que completaba el cartel sorteó lo peor del lote. Abrevió con el primero, toro que sabía bien lo que había delante. Cinqueño despierto que no pasa. Con en el cuarto, otro toro que apretó de salida, tuvo el gesto de lucirlo en el caballo. Lo colocó de largo y éste se arrancó con alegría. Para el segundo encuentro casi desde la boca de riego. Muy lucida la arrancada, pero la bravura se demuestra bajo el peto. Sin opciones Urdiales con un toro sin recorrido, que la toma pero no pasa y de nula transmisión.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

lunes, 5 de junio de 2017

Oreja de Gómez del Pilar a un toro de Dolores Aguirre

Por: Fernando Farfán

05 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo sexta corrida de feria. Volvían después de siete años los toros de Dolores Aguirre a Madrid con una corrida cuatreña deigual de hechuras y comportamiento. Toros duros, con complicaciones, mansos en distinto grado, de embestidas defensivas y sin entrega, pero cumplidora en el caballo. Los llamados a ponerse frente a ellos uno muy placeado y con oficio, Rafael Rubio "Rafaelillo", y dos más con menos oficio, pero con un enorme mérito por ponerse delante, Alberto Lamelas y Gómez del Pilar.

El primero de la tarde es frío de salida y con poco recorrido. Buena pelea en el caballo. Toro duro de embestida defensiva. "Rafaeillo" en lidiador con el toro que no pasa. Se agarró al piso el manso.

Sale abanto el segundo. Se arrancó alegre al caballo y quitó Gómez del Pilar por chicuelinas. Toro exigente el de Dolores Aguirre que exigía estar firme. No lo estuvo Lamelas.

Gómez del Pilar se fue a la puerta de chiqueros con el tercero. Lo lanceó bien a la verónica y el  toro cumplió en el caballo. Gómez del Pilar se lo brindó al "Chano". El toro embiste con ritmo y emoción. Fue buena la faena de Gómez del Pilar siempre bien colocado y con un gran sentido del temple. Faena meritoria con buenos pasajes que remató con una buena estocada. Oreja.

Derribó al caballo el cuarto. Este fue otro que cumplió en el caballo. El toro apuntó buenas cosas, pero se descompuso en la muleta donde se defiende y descaró su mansedumbre. No tuvo opciones "Rafaeillo".

El quinto recibió un fuerte castigo en el caballo. Fue ovacionado Gómez del Pilar en el quite por zapopinas. Lamelas le encontró rápido el sitio al toro. Las dos primeras tandas de derechazos fueron buenas conduciendo las embestidas. A menos el burel que tuvo virtudes, pero la casta al límite. Duró sólo dos tandas y buscó rajarse al final. Muy digna actuación de Lamelas que mató con mucha verdad.

Gómez del Pilar se fue otra vez a la puerta de chiqueros con el sexto. El toro se defiende en el caballo. Mal el picador con la vara. El toro se dolió en banderillas y siempre con la cara alta. Sorteó una papeleta dura Gómez del Pilar. Su enemigo embiste rebrincado y lleva peligro. Estuvo muy asentado Gómez del Pilar haciendo bien las cosas. No cogió vuelo la faena, aun así el diestro dejó un buen sabor de boca.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

sábado, 3 de junio de 2017

Un bravo de Flor de Jara en la última novillada de San Isidro

Por: FernandoFarfán

03 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo cuarta corrida de feria. El cartel anunciaba seis utreros de Flor de Jara para Juan Miguel, Alejandro Marcos y Ángel Sánchez. Primero y último marcaron la diferencia por sobre sus hermanos. Fue bueno el primero que rompió a embestir por el izquierdo en la muleta y bravo el sexto, de preciosas hechuras muy en el tipo de la ganadería, que protagonizó un emocionante tercio de varas. Novillo de alta nota en el caballo donde se arrancó de largo, metió la cara abajo y empujó con los riñones. En la muleta embistió con clase. Los otros cuatro mansos y sin vida. El tercero fue devuelto. El sobrero de Dolores Rufino tampoco dio juego.

Juan Miguel tuvo uno y uno. Con el primero estuvo correcto con las deficiencias propias de su bisoñez. Con el quinto se llevó una fea golpiza al caer de mala manera despues de ser cogido por el novillo. A este le cortó una oreja sin haberle pegado un sólo pase.

Alejandro Marcos pechó con lo peor del lote. Con firmeza, oficio y buenas maneras resolvió la papeleta.

Ángel Sánchez tiene gusto y valor. Maneja bien el capote y torea con suavidad. Con el tercero (bis) dejó un buen sabor. No así con el bravo sexto que lo desbordó.

Punto aparte para destacar la gran labor del torero de plata Iván García. Muy bien con los palos en el tercero (bis) y brillante en la brega del sexto.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

viernes, 2 de junio de 2017

Un pletórico Enrique Ponce abre la puerta grande de Madrid

Por: Fernando Farfán

02 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo tercera corrida de feria. El Magisterio de Enrique Ponce parece no tener límites. Esta vez fue Las Ventas del Espíritu Santo la plaza  donde el valenciano dictó cátedra. Torero para la historia que cada día torea mejor y cuando esta se cuente se tendrá que hablar indefectiblemente de él, como hoy se habla de otros grandes. Poseedor de una técnica y estética perfecta puso a Madrid a rugir. Cortó una oreja a cada uno de sus toros. La segunda de opinión dividida, pero por lo hecho en toda la tarde la puerta grande es indiscutible.

Sorteó dos toros de condición muy distinta, de una muy buena corrida de Domingo Hernández que hoy tomó antigüedad. Toros grandes, de excesivo peso, pero que se movieron. Corrida encastada la del hierro salmantino.

Fue bueno el segundo, enclasado y noble al que Ponce lanceó de manera magistral. Las verónicas templadas de mano baja y un quite por chicuelinas hacían presagiar algo grande. Con qué gusto ha toreado el maestro con el percal. Con la muleta no fue la excepción. Inició por doblones sin enmendar el sitio. El toro humilla y Ponce tiró de él con suavidad. Los muletazos son intermibables. Los que liga con la figura relajada, con despaciosidad y cadencia. La última tanda toreando en redondo y genuflexo fue de un gusto y temple exquisito. Faena de dos en Madrid. Un pinchazo y una entera al segundo intento lo dejó en una muy merecida. El cuarto, negro salpicado de capa, precioso de tipo y serio por delante, fue un toro que sólo le vale a él y a dos más por lo complicado que fue. Toro qua había que consentir y hacerle todo muy bien. Ponce le corrigió defectos con esa muleta poderosa que hipnotiza y persuade a los toros a embestir. Faena perfecta, por técnica y valerosa, que está al alcance de muy pocos. Toro de embestida defensiva y sin recorrido al que Ponce le retrasó la muleta para alargar el muletazo y fue así que extrajo los pases que el toro tenía. Qué fácil parece, pero qué difícil es. Otra vez la espada no le funcionó. Pinchazo y una honda algo tendida. El juez atendió la petición y concedió el apéndice.

Hubo otros dos toros que fueron de lío por bravos y encastados. El tercero y el sexto. El primero de ellos le tocó a David Mora que le recetó una faena sin contenido. Con este se lució Ángel Otero clavando dos excelentes pares que pusieron la plaza en pie. El sexto mejor aún fue para Varea que confirmó alternativa. El de Domingo Hernández empujó en el caballo y se arrancó con alegría. Codicioso y repetidor en la muleta. No lo vio claro Varea, pero en su defensa hay que decir que el viento no lo dejó estar. Sólo algún muletazo por el derecho y por el izquierdo hubo tres naturales que fueron buenos.

El primero y quinto ofrecieron menos posibilidades. Más el quinto que fue el malo de la corrida. Al primero le faltó motor, pero tuvo sus teclas. No se acopló Varea con el toro de la confirmación. Y David Mora con el quinto, que protesta y embiste rebrincado, sumado al viento y lo poco lúcido que anda, hicieron que la faena no levante.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

jueves, 1 de junio de 2017

Detalles de Cayetano y Galdós en una corrida de Juan Pedro para olvidar

Por: Fernando Farfán

01 de junio de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo segunda corrida de feria. Tarde en la que se cumplió el adagio que dice corrida de expectación, corrida de decepción y ese otro que no hay quinto malo. Por capricho del destino ese que hizo quinto fue el toro que remendó una desigual y al límite corrida de Juan Pedro Domecq. Desigual en presentación, pero muy igualada en comportamiento con una ausencia de casta como común denominador. Fue tanta la expectación que se volvió a colgar el cartel de no hay billetes para ver al triunfador de la feria pasada junto a Cayetano Rivera y al peruano Joaquín Galdós. Fue así que una plaza llena fue testigo de un desfile de toros sin fondo hasta decir basta.

Galdós fue por delante por confirmar alternativa. Fue emotivo el brindis de este primero a a su madre: "Tú me diste la vida y ahora es un honor jugármela por ti". No había toro para mucho, no mostró celo el "Juan Pedro" que sale siempre con la cara alta, aun así dejó ver sus buenas maneras y concepto clásico. Mató de gran forma y el púbico se lo reconoció. Peor suerte tuvo con el sexto. Toro descompuesto en sus embestidas y manso en el caballo donde protesta la vara y pega derrotes. En la muleta fue un mármol. Con un toro así es imposible.

El segundo empujó con los riñones bajo el peto. Manzanares se gustó con el capote en el recibo a la verónica y fue bueno el quite de Cayetano por tafalleras que remató con una larga. Se gustó también por bajos en el inicio. Mucho empaque y torería. El toro, que clase tuvo, se vino a menos. El volapié con el que lo despachó fue de perfecta ejecución y colocación. Con el cuarto no hay historia. El toro sólo pasa y se mueve sin ritmo.

Cayetano Rivera tiene ese algo que lo hace distinto. Torero de dinastía que resume y mixtura lo Rivera y lo Ordóñez. El tercero hizo una pelea de manso en el caballo. A este lo quitó Galdós a la verónica meciendo el capote con exquisito gusto. El toro fue a más en banderillas donde Iván García deja dos buenos pares. Torerísimo fue el inicio de Cayetano con un cambio de mano y una trinchera de cartel. Al igual que sus hermanos el toro totalmente desfondado fue a menos dejando sin opciones al torero. El quinto embiste con otro fuelle y otra vez Galdós al quite, ahora por chicuelinas con aires morantistas. Faena de detalles de Cayetano como esos muletazos al inicio por alto toreando a compás. Sigue una buena tanda por la derecha abrochada con el de pecho batiendo el lomo y aguantó mucha en una segunda. Le voló bien la muleta con la izquierda, pero no se acopló. Mejor con la derecha donde cita dando el pecho. Mucho gusto para torear pero poco poder. Toro con opciones el de Criado que pudo ser de premio. La estocada quedó tendida clavando a su estilo. Aquí saludó una ovación.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

miércoles, 31 de mayo de 2017

Volvió Perera y Roca Rey arranca una oreja

Por: Fernando Farfán

31 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Vigésimo primera corrida de feria. En otra tarde de no hay billetes Migue Ángel Perera volvió a ser el de siempre. Torero poderoso y con un gran sentido del temple. Una oreja le cortó el extremeño al cuarto de Victoriano del Río que llevó a Madrid una corrida desigual, pero muy seria, con edad y kilos. Destacó el quinto por bravo y encastado sobre los demás que fueron mansos y manejables en distinto grado.

El primero frío y distraído de salida embiste sin codicia y sale suelto del capote de Perera. Nula emoción del manso que la toma y pasa sin decir nada. Sin opciones Perera con un toro que se rajó al final. No fue así con el cuarto al que le cortó una merecida oreja. Muy buena brega recibió el toro de parte de Javier Ambel y dos buenos pares de Curro Javier. La faena de Perera fue impecable con muletazos largos corriendo la mano engarzados de manera perfecta. Toreo de ligazón, buen gusto y un estoconazo al final.

Alberto López Simón parecia que salía con el segundo del bache en el que ha caído. El toro aunque sin fuerzas y débil de manos se prestó por su clase para lucimiento. López Simón lo citó en la media distancia donde el toro la tomaba bien por el derecho y repetía. Se gustó el torero por este pitón toreando relajado. Fue buena estocada, pero no alcanzó para que la petición de oreja sea mayoritaria. El bueno de la corrida otra vez cayó en sus manos y no lo aprovechó. El quinto fue bravo. Derribó la cabalgadura de Tito Sandoval quien en la segunda entrada picó en gran forma. El inicio de López Simón de rodillas en los medios fue bueno. El toro repite con emoción y los Muletazos fueron ligados. Fueron también buenas las primeras tandas, pero López Simón no fue capaz de mantener el ritmo inicial. Hubo un punto de quiebre a partir del cual el torero fue otro y el toro acabó por descomponerse. Tras pinchazo y múltiples descabellos pitos al torero y palmas al toro en el arrastre.

Andrés Roca Rey demostró otra vez que le valen todos o casi todos los toros. El tercero fue un manso de libro aquerenciado en tablas. Todo toro tiene su lidia dicen y Roca Rey le dio a este la única posible. De salida no tuvo fijeza y salía suelto. La faena fue en la puerta de chiqueros. Hábilmente Roca Rey le deja la muleta en la cara para que el toro repita. Así fue construyendo una faena que parecía imposible. Por el izquierdo naturales realmente buenos y la estocada hasta la gamuza. Tras petición mayoritaria la oreja fue concedida. Con el sexto no tuvo posibilidades. Fue incierto, sin fijeza y nunca se empleó. En la muleta un bravucón sin ritmo ni clase con un derrote final qu lo hacía inviable. Roca Rey le bajó la mano pero sin poder ligar.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

viernes, 26 de mayo de 2017

Castella cuaja un Jandilla de bandera

Por: Fernando Farfán

26 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Decimosexta corridad feria. Tarde de puerta grande que no fue por la espada. Un toro de bandera fue el segundo de Jandilla. Negro de capa con 527 kilos y la seriedad que le daban sus cinco años. De salida fue con bríos al capote de Sebastián Castella quien encaminó a la verónica sus impetuosas embestidas. Lo vio claro el francés que lo hizo lucir en el caballo dejándolo largo. Palmas al toro que se arrancó las dos veces con alegria metiendo la cara abajo y en banderillas galopó acudiendo con nobleza. Toro para brindar y ponerse a torear, y eso fue lo que hizo Castella. Inicio en los medios con cambiados por la espalda y uno del desdén para rematar. Hay emoción. El toro es fijo, pronto, repetidor y embiste de largo y por abajo. Los muletazos son interminables, y los cambiados de mano que rematan las series ponen de pie a toda una plaza que hoy estuvo a la altura. Faena en los medios a un toro que fue a más y no se cansó de embestir y un torero que no se cansó de torear. Un toro de bandera que se hizo merecedor de la vuelta al ruedo y que en cualquier otra plaza hubiera visto caer el pañuelo naranja. Castella tuvo el mérito de cuajar un toro que no era fácil. Faena de dos orejas que no rubricó con la espada. La media estocada de efecto lento le permitió sólo cortar una.

El tercero de la tarde, que salió con el otro hierro de la casa fue otro gran toro. El de Vegahermosa fue menos encastado que el segundo, pero con más clase. Siempre fue a más queriendo coger los vuelos. Faena intermitente de López Simón que ha caído en un bache preocupante y hoy un toro de triunfo se fue con las orejas puestas.

Hubo en la tarde otros dos toros interesantes por las complicaciones que mostraron. Dos toros con genio fueron el quinto (bis) y el sexto. El quinto fue devuelto por débil y salió un sobrero de Salvador Domecq. Toro que echó las manos por delante y arrastraba los cuartos traseros. Aun con ese defecto fue a más en banderillas, pero en la muleta embiste sin ritmo y se defiende. Por encima el francés y en plan lidiador con un manso con peligro que lo obliga a perder pasos por pegajoso. El sexto con más genio que casta fue exigente, había que poderle.  López Simón simplemente estuvo la deriva con este toro.

Francisco Rivera "Paquirri" que se despedía de Madrid pasó sin pena ni gloria. Con el primero dijo tan poco como el toro que ciertamente fue malo. Nula transmisión por ambos lados. La historia repitió con el cuarto.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

miércoles, 24 de mayo de 2017

Una oreja para Talavante y palmas para Núñez del Cuvillo

Por: Fernando Farfán

24 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Decimocuarta corrida de feria. Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey colgaron el cartel de no hay billetes. Los acompañaba el francés Juan Bautista. La corrida ha sido la más completa de lo que va del presente San Isidro. Seis toros desiguales de Núñez del Cuvillo, pero con la seriedad que una plaza de primera exige, y un púbico a la contra. Dentro de lo que es una ganadería comercial la que envió hoy Álvaro Núñez a Madrid ha sido una corrida dura. Hoy sus toros cumplieron en el caballo y tuvieron las complicaciones propias de la casta. Un calla bocas a los detractores del encaste Domecq.

Toro bravo y exigente fue el segundo. Un jabonero de bonita lámina que embestió con brios y nunca se entregó. Toro que no era fácil de someter, ni templar sus encastadas embestidas. El cuvillo se comía la muleta y pedía papeles, pero tuvo al frente un torero en todo el sentido de la palabra. Alejandro Talavante lo templó y lo llevó tan largo como pedía el toro. Firmeza absoluta del extremeño y valor al servicio del toreo que estuvo siempre en el sitio. El púbico frío no sopesó las condiciones del toro, ni aquilató la labor del torero que pinchó una faena de oreja que igual pudo ser concedida. La estocada al segundo intento quedó arriba. Toro encastado también fue el quinto. Sin probaturas Talavante lo empezó a torear por el izquierdo. Inicio accidentado sin acople. Otro toro con complicaciones que hizo por el torero empitonándolo de la rodilla. Hay herida sangrante, pero afloró la casta torera para volver a la cara del toro y continuar toreando por naturales con la figura encajada. Hay emoción gracias a un toro que lleva peligro y a un torero que le puede. Esta es la verdad del toreo, a la que Madrid hoy se rindió, y de estar a la contra se puso a favor. Estocada desprendida al encuentro para ver caer el pañuelo blanco. Segunda oreja de peso que corta Talavante en la feria.

Andrés Roca Rey no reeditó su triunfo en Sevilla. Su primer toro hizo cosas de bravo en el primer tercio encelándose bajo el peto y empujando con la cara abajo, pero desarrolló genio en la muleta y fue a menos. El inicio de muleta fue auspicioso por estatuarios rematados con un recorte muy torero. La primera tanda fue templada bajando mucho la mano. El toro después de ser probado por el izquierdo se descompuso llevándose las ilusiones, peor aún que la espada se fue a los bajos. Roca Rey salió a matar al sexto dispuesto a todo. El toro empujó en varas y la réplica al quite de Juan Bautista fue temeraria. Ni sus acostumbradas saltilleras cambiándole el viaje al toro, ni las gaoneras fueron lucidas por lo ajustadas que resultaron. El toreo debe emocionar y no causar pavor. Lo mismo se vivió en el inicio de faena doce casi es atropellado en el cambiado por la espalda. Toro que pudo ser de triunfo, pero se dañó de los cuartos traseros. No hubo más.

Los otros dos toros que quedan por reseñar fueron los de menos transmisión. El primero un manso que fue a más. Dormido en los primeros compases, pero despertó en la muleta. Y el cuarto tuvo clase, pero poca fuerza. Juan Bautista estuvo correcto con ambos. Al primero lo metió en el canasto a base de temple y llevarlo con suavidad. Faena inteligente y prolija con buenos pasajes a un toro sin clase, cuyas mayores virtudes fueron la fijeza y la repetición. Con el cuarto tuvo al púbico en contra. Madrid no le iba perdonar nada a Cuvillo. Fue el único que dobló las manos y no pararon de abuchear la faena. Una falta de respeto a un torero que le buscó las teclas al toro y no dejó de intentarlo. Con el capote estuvo variado. Quite por Crinolinas y otro qite vistoso en la réplica a Talavante.

Foto: Plaza de Toros de Las Ventas

martes, 23 de mayo de 2017

Tarde sin toros en Madrid

Por: Fernando Farfán

23 de mayo de 2017. Decimotercera corrida de feria. Plaza de Toros de Madrid. Un desfile de mansos e invadidos fue la corrida de Valdefresno. Los últimos dos se anunciaron con el hierro de Hnos. Fraile Mazas. Fueron ocho toros en total los que saltaron al ruedo venteño por devolución del inválido primero y del cuarto de Adelaida Rodríguez por haber corrido turno Daniel Luque. El cuarto (bis) con del hierro de Carriquiri en la misma sintonía. Poco trabajo tuvieron los del castoreño con toros que hubo que cuidar mucho, todos  débiles de manos, de embestida defensiva y descompuesta.

Tarde sin toros donde destacó Jiménez Fortes por su firmeza, aplomo y reposo. Una nueva versión del malagueño que apetece verlo justo con lo que no hubo hoy. Lo mejor de la tarde fue la primera tanda que le dio al segundo en los medios. Se puso de rodillas y toreó. Citó así con el cartucho de pescado para recetar luego cuatro naturales encajado y con mucho temple. No hubo más, ni con este, ni con el que hizo quinto.

Daniel Luque tampoco tuvo opciones con ninguno de los cuatro toros que tuvo al frente. Fuera de los dos devueltos el primero (bis) acusó debilidad y con el defecto de venir vencido por el derecho. El cuarto (bis) cantó su mansedumbre de salida. Fue rehacio a los engaños y no quiso pelea en el caballo, aunque en la muleta fue otro toro. Mostró fijeza y tuvo transmisión, pero sin descolgar y pegando un derrote final. Se apagó pronto.

El tercero de la terna fue Juan Leal. Hizo alarde de valor, arriesgó y se jugó el tipo con el manso tercero. Toro que embiste descompuesto y se cuela por ambos lados. Muchas disposición, pero pecó de encimista. El sexto cogido con alfileres no se empleó. Nula trasmision del astado y otra vez el arrimón innecesario.

Foto: Luis Sánchez Olmedo

lunes, 22 de mayo de 2017

Jesús Colombo quiere ser

Por: Fernando Farfán

22 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Duodécima corrida de feria. Primera novillada del serial. Seis utreros de El Montecillo serios y bien presentados para Jesús Colombo, Pablo Aguado y Rafael Serna. Estos dos últimos dejaron dudas y aún no se vislumbra la alternativa. Todo lo contrario al venezolano Colombo quien se mostró solvente y con toda la actitud de uno que quiere ser. Estuvo como se dice "en novillero". Los de El Montecillo mansearon y sólo hubo dos con posibilidades. Cuarto y quinto para Colombo y Aguado respectivamente.

Ya en su primero el venezolano dejó clara sus intenciones e hizo gala de facultades con los garapullos y en ese cuarto dejó un gran segundo par. El novillo fue encastado y desde que salió tuvo un comportamiento diferente al de sus hermanos. Colombo lo lanceó con gusto, pero no hubo acople en el último tercio. Se mostró firme, pero los constantes enganchones hicieron que no coja vuelo la faena. El correr del tiempo le dará la serenidad que hoy le faltó. Para matar literalmente se volcó sobre el morrillo clavando arriba. Actuación de oreja que el juez no consideró desestimando la petición mayoritaria del público. Para rescatar de su primero, que fue un manso distraído, sólo unos buenos naturales.

Pablo Aguado fue el que más dudas dejó. Poco oficio con su primero de embestida irregular, mirón, sin humillar y distraído al salir del engaño. Con su segundo por debajo de las condiciones del novillo que fue bravo y con un buen pitón derecho que no aprovechó en lo absoluto.

Rafel Serna más rodado, pero muy frío dejó dudas también. Su primero de nula transmisión buscó rajarse desde la primera tanda. Aquí los muletazos fueron de buen trazo dejándole la muleta en la cara para poder ligar. Con el último que se quedaba corto y buscaba el cuerpo no supo que hacer.

Foto: Plaza de Toros Las Ventas

domingo, 21 de mayo de 2017

Antonio Ferrera nos libra del bostezo

Por: Fernando Farfán

21 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Undécima corrida de feria. Anodina, insustancial, mediocre, aburrida, apagada, gris, infortunada y monótona son adjetivos que bien califican la corrida de Las Ramblas. Si Talavante nos libró de la desesperanza la tarde del viernes hoy Antonio Ferrera nos libró del bostezo. Fue en el quinto toro donde Ferrera volvió a mostrar el gran nivel en el que se encuentra. Pozo, despaciosidad, naturalidad y buen gusto. ¡Qué bonito es el toreo bien hecho! Faena inteligente a un medio toro que embistió con la cara alta y sin mayor celo llevándolo siempre a su aire y a su altura. Oreja de peso cortada despues de dejar una entera. Los otros cinco no permitieron lucimiento ni a Juan José Padilla ni a Manuel Escribano por ser inválidos como el primero; sosos, sin transmisión y descastados como el segundo; mansos como el tercero y cuarto; y venidos a menos como el sexto, aunque este último con otra lidia pudo ser de premio.

La feria sigue sin levantar cabeza. En el aspecto ganadero muy pobre lo visto hasta hoy. Veremos que pasa en los festejos siguientes.

viernes, 19 de mayo de 2017

Talavante exalta el toreo y vuelve luz la oscuridad

Por: Fernando Farfán

19 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Novena corrida de feria. Primera tarde de no hay billetes del ciclo isidril. Hasta el quinto toro todo era desánimo con aficionados incluso abandonando el coso venteño hastiados por el descastamiento e invalidez de los toros del Puerto de San Lorenzo. Corrida infumable del hierro salmantino. Primero y quinto vieron caer el pañuelo verde. Este último de escaso trapío.

Es ahi cuando se erige la figura salvadora de Alejandro Talavante para volver luz la oscuridad y poner la plaza boca abajo. El quinto (bis) con el hierro de Torrealta también fue devuelto, pero agurdaba en los chiqueros un toro del Conde de Mayalde, tan serio como feo y basto de hechuras, con el que Talavante hizo el toreo como sólo los elegidos pueden hacerlo. Se olvidó del cuerpo para torear con el alma. El del Conde de Mayalde fue agradecido al buen trato que recibió. Toro con fondo que Talavante exprimió toreando con naturalidad, buen gusto, sentimiento, temple y mando. Cada pase fue una exaltación al buen torear. Faena corta, pero intensa de las que calan y se quedan grabadas en la retina. Estocadón y oreja de peso. Con el segundo de la tarde pasó sin pena no gloria.

Sebastián Castella tuvo también que esperar a que salga un sobrero para estar a gusto. El primero sin fuerza alguna fue devuelto y salió uno de Buenavista. Fue bueno el de reemplazo y buena la primera tanda muy ligada. Toro con recorrido. Le costó humillar, pero embistió con celo por ambos pitones. Firmeza del francés que no tuvo premio por lo trasera y desprendida de la espada teniendo que recurrir al descabello. El cuarto manseó de salida y rehuyó los engaños. Sin transmisión en la muleta, suelta la cara al final y amaga rajarse. Aunque lo intentó Castella todo fue en vano.

Javier Jiménez fue herido en el sexto y tuvo que pasar a la enfermería. Castella dio cuenta del toro. Hasta el percance el viento no lo dejó estar y con el inválido tercero nada que rescatar.

Foto: Manolo Briones

jueves, 18 de mayo de 2017

Púbico burriciego

Por: Fernando Farfán

18 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Octava corrida de feria. La tarde ya estaba cuesta arriba desde que el encierro de Parladé tuvo que ser remendado con un toro de El Montecillo. La tónica no cambió por lo mal presentada de la corrida. Dos toros fueron pitados de salida siendo devuelto el segundo. El sobrero fue también de El Montecillo y aunque ambos bien presentados fueron lo peor de la corrida.

Uno de ellos, el que salió en quinto lugar fue para Iván Fandiño y la reaccion del púbico fue inconcebible. El toro siempre venía cruzado y arrollaba. En el caballo la cara alta y en banderillas imposible. Un marrajo que daba señales de burriciego con el que no cabía otra que ir por la espada. Así lo hizo Fandiño y fue pitado por un público que no fue capaz de ver las condiciones del toro para después poder juzgar la labor del torero.

Fue el mismo púbico que pidió la oreja del buen sexto, aunque sin trapío, para David Mora cuando no la merecía. El de Parladé tuvo recorrido y clase, pero el torero que lo sorteó no fue capaz de conducir, ni templar sus bravas embestidas. Cambió de mano y no hubo nada más. Decidió abreviar y mató eso sí de una buena estocada. Esta vez el juez atendió la petición concediendo una oreja que será recordada por obsequiosa. El otro toro rescatable de la corrida también cayó en manos de David Mora. Un toro chico para Madrid, pero que se movió y colocó bien la cara. Faena destemplada, aunque cabe aquí la excusa del viento que no paró de soplar.

El primero de Fandiño fue el devuelto y corrió turno el de Orduña. El toro que es soso y no transmite, embiste rebrincado y sin clase. Tira líneas Fandiño por el derecho sin forzar la embestida. Por el izquierdo fue mejor, pero no alcanzó.

A Curro Díaz hoy no le embistió ninguno. El primero es incierto, probón, protesta y sin movilidad. Nula casta del de Parladé, y el cuarto, que remendó la corrida, fue otro toro descastado además de protestón y distraido.
Mención aparte para Angel Otero que en el sexto puso dos soberbios pares de banderillas sacando los palos desde abajo y clavando en la cara.
Foto: Javier Arroyo

domingo, 7 de mayo de 2017

Miura no defrauda y Pepe Moral abre la puerta grande

Por: Fernando Farfán

07 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Decimotercera y última corrida de abono. Después de 175 años sigue viva la leyenda. Tres buenos toros echó la legendaria ganadería sevillana en la corrida que cerraba la feria. El cuarto un cardeno precioso muy en el tipo de la casa. Listo y despierto que sabía lo que dejaba atrás y al que había que poderle. Quinto y sexto nobles con clase con mucho que torear. Ambos para ser desorejados. La terna sevillana conformada por Antonio Nazaré, Pepe Moral y Esaú Fernández tan dispuesta como inexperta pagó tributo a esto último.

Con todo eso Pepe Moral, torero de muy buen concepto, le cortó sendas orejas a los toros que sorteó. Se demoró en encontrarle el sitio al segundo. Un toro medio que había que perderle pasos. Cuando lo hizo consiguió buenos muletazos. Buena estocada. Con el quinto, el mejor de la corrida, un toro para bordarlo, noble y con la embestida templada se gustó. Tomó confianza y cuando se olvidó que lo que tenía al frente era un Miura lo toreó bien por ambos lados. Mejor por el izquierdo donde dibujó tres naturales inmensos. La Maestranza lo quiso sacar por la del príncipe, pero la espada se fue a los bajos y la jueza hizo bien en no conceder las dos orejas.

Antonio Nazaré tuvo dos. El primero no sirvió. Un invadido vacío de todo y el cuarto que fue el más Miura de todos al que había que poderle. Toro con peligro Peleó en varas donde se arrancó de lejos. En la muleta tomaba dos y al tercero iba por el torero. Mejor cuando se le sacó los pases de uno en uno.

Esaú Fernández fue el que menos puesto estuvo. Con su primero se llevó una fuerte golpiza cuando lo fue a recibir a porta gayola. Tuvo suerte al no llevarse una cornada. Pasó a la enfermería y salió para el tercio de muleta. Nada que contar porque el toro se dañó una mano. Con el buen sexto que cerraba la feria acusó falta de oficio y la faena no cogió vuelo.
Foto: Plaza de Toros de Sevilla

viernes, 5 de mayo de 2017

Roca Rey araña la Puerta del Príncipe en una buena corrida de Victoriano del Río

Por: Fernando Farfán

05 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Duodécima corrida de abono. Andrés Roca Rey araña la Puerta del Príncipe cortándole dos orejas al tercero de la tarde y lléndose de vacío con el sexto. Gran faena de Sebastián Castella al extraordinario cuarto que no tuvo premio por fallar con el acero y Manzanares firme y entregado no tuvo suerte con su lote. Buena corrida de Victoriano del Río con un toro extraordinario al que se le dio la vuelta al ruedo premio a su bravura. Tarde de viento que terminó en aguacero y como cada vez que se anuncia el peruano se colgó el cartel de no hay billetes.

Roca Rey ya no es una promesa es una realidad. No sólo ha puesto en jaque a todo el escalafón, sino que además le viene marcando la pauta a los que vienen detrás y hoy dio otra dimensión de su toreo. El valor de siempre para pisar terrenos comprometidos y la cabeza fria para decidir en la cara del toro, pero por sobre todo hoy hizo gala de toreo fundamental. Al tercero (bis), que salió con el hierro de Toros de Cortés después que el titular fuera devuelto por débil, lo llevó largo y templado bajándole mucho la mano. Mandó en las embestidas del toro. Muleta poderosa para domeñar al encastado, pero con atisbos de manso que tuvo al frente. La tercera tanda fue magnífica corriendo bien la mano. Toreo profundo y despacioso por ambos pitones rematando las series con los de pecho de auténtico valor. No falló con el acero y el estocadón fue al encuentro. Distraído y dormido fue el sexto al que Roca Rey le plantó cara y supo meter en la muleta. Embestidas defensivas del manso que se queda corto y rebaña. Atacó Roca Rey y le pudo. Manoletinas finales en una faena que se quedó sin premio porque la espada esta vez no fue su aliada.

Sebastián Castella sorteó al que hasta ahora es el toro de la feria. El cuarto se arrancó de largo al caballo, tuvo buen tranco y recorrido. Fue fijo, pronto, repetidor, humilló y fue a más. "Derramado" de nombre, colorado de capa, bravo y enclasado con el que el francés estuvo a gusto y desplegó su mejor tauromaquia. El inicio de faena por bajos y ganando terreno fue de lujo. Ni el toro se cansó de embestir ni Castella de torear que siempre llevó largo al de Victoriano. Muletazos templados y los cambio de mano y las trincheras de antología. Poca muerte tuvo la espada que cayó trasera y repetidos fallos en el  descabello convirtieron las dos orejas de ley en una vuelta al ruedo. El primero tuvo una embestida brusca y sin recorrido. Un toro con genio y sin entrega venido a menos con el que Castella se justificó y dejó clara sus intenciones cuando de salida se fue a la puerta de chiqueros a recibirlo.

José María Manzanares no tuvo suerte con su lote aun así se mostró firme y dispuesto con los dos mansos en distinto grado que le tocaron. Su primeto tuvo genio y transmisión. Manzanares lo consintió, le dio tiempo y distancia. El toro parecía que iba a más, pero depues de una tanda de naturales se rajó. Su segundo nunca quiso pelea. Se escupió en el caballo y en la muleta se defendió. Nada de eso fue óbice para que el alicantino porfiara y algún buen muletazo consiguiera.
Foto: Plaza de Toros de Sevilla

miércoles, 3 de mayo de 2017

Buena corrida de Jandilla se fue con las orejas puestas

Por: Fernado Farfán

03 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Décima corrida de abono. Cartel de toreros banderilleros. Juan José Padilla, David Fandila "El Fandi" y Manuel Escribano. La materia prima seis toros de Jandilla y Vegahermosa. Bien presentados, serios y de buenas hechuras. Corrida con matices con tres toros de triunfo. Primero, cuarto y quinto. Dos tuvo Padilla y uno "El Fandi". La corrida tuvo clase y en otras manos era de triunfo. Los que estuvieron hoy cada uno en su estilo y acorde a sus posibilidades. Toreros honestos, pero que cuando sale el toro bueno evidencian sus limitaciones.

Juan José Padilla estuvo correcto con el primero. Un toro con clase que se vino arriba en banderillas. El de Jandilla con la casta justa y ese punto de mansedumbre que le permitía abrirse en la muleta. Padilla lo metió en el engaño por doblones. Fue bueno el inicio, pero no hubo más. Al buen cuarto lo recibió a porta gayola. Lo que siguió fueron tres largas cambiadas de rodillas y un remate en los medios que calentaron los tendidos. La clase del toro propició un duelo de quites. "El Fandi" por zapopinas y Padilla por faroles. El toro galopó y embistió con ritmo. Padilla en lo suyo no hizo romper la faena. La estocada fue buenay el púbico pidió la oreja a lo que la jueza hizo caso omiso.

David Fandila "El Fandi" estuvo como siempre variado con el capote y espectacular en banderillas, que esta tarde compartió el tercio con sus compañeros de terna. Su primero mostró movilidad. Fue fijo y repetidor, pero sin clase. Transmitió muy poco. Su segundo fue bravo y encastado. A este lo toreó bien de capa. El toro tuvo clase y un temple innato. No necesitó mucho castigo. En la larga distancia el toro arrolla. Así lo citó Fandila de rodillas en el inicio de faena y se llevó un puntazo profundo. El toro es bravo y codicioso. "El Fandi" por momentos lo toreó bien mandando en la embestida. La espada desprendida fue motivo para que la jueza no le diera la oreja que el público pidió mayoritariamente.

Manuel Escribano tuvo lo peor del lote y ambos fueron recibidos a porta gayola. Su primero se quedaba corto y no tuvo recorrido. Escribano lo encimó y lo terminó por ahogar. La fijeza y clase del sexto auguraba buenas cosas.El toro bumilla y va metido en el engaño, lástima que se paró muy pronto. Fue bueno mientras duró. Abrevió Escribano.
Foto: Plaza de Toros de Sevilla

martes, 2 de mayo de 2017

Floja corrida de García Jiménez en Sevilla

Por: Fenando Farfán

02 de mayo en 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Novena corrida de abono. Dos figuras y un torero emergente anunciaba el cartel de la novena del abono maestrante. Tercera tarde de Morante de la Puebla en la feria y todavía no le sale el toro que necesita para poder expresar todo su sentir. Estuvo muy bien Miguel Ángel Perera  y Javier Jiménez, el rubio de Espartinas, justificó largamentesu presencia. Se lidiaron cinco toros con el hierro de Hernanos García Jiménez y uno de Peña de Francia. Todos de correcta presentación y sin darle mayores opciones a los coletas por su escasa casta, fuerzas justas y pocas ganas de embetir.

Morante de la Puebla anduvo como en lo que va de la feria muy dispuesto. Con el primero hizo soñar a los aficionados meciendo el capote como él sabe hacerlo. Sólo fue un espejismo porque el de Hermanos García Jiménez, aparte de no estar sobrado de fuerzas, acusó defectos. No se confió Morante con un toro tardo que no tuvo fijeza y que venía vencido. Eso sí, lo mató de gran forma. Su segundo manso en el caballo y débil de manos sólo él lo supo ver. Morante lo metió en la muleta tirando de técnica y en unas series cortas destapó el tarro de las esencias. Se gustó Morante por momentos corriendo bien la mano sacándole partido a un toro que no valía nada. Hubo dos naturales para enmarcar. Faena de premio que perdió por la espada.

El segundo de la tarde sorteado por Miguel Ángel Perera salió con el otro hierro de la casa y no fue mejor que los otros cinco. De salida ya marcó su querencia a la puerta chiqueros. El manso nunca quiso pelea. Salió siempre contario de los engaños y embistió sin ningún celo. Como se hace con los toros de esta condición fue pasaportado en la suerte contraria. Mucho mejor fue el que hizo quinto. Templadas fueron las verónicas de recibo y lucido el quite por gaoneras. El toro quedó crudo en el caballo, se movió en la muleta y soportó una faena larga. Perera le adelantó la muleta y lo llevó largo rematando las series con pases de pecho de pitón a rabo berriendo los lomos. Perera atacó al final con su toreo de cercanías. Faena templada y de dominio absoluto. Un bajonazo lo privó también de premio.

Javier Jiménez pese a su juventud anda muy puesto y con las ideas claras. Estuvo inteligente en la faena a su primero haciendo todo a favor del toro sin exigirle. Nula humillación y poca clase del tercero. Jiménez muy por encima de las condiciones de su oponente. El cierra plaza tuvo una embestida desigual. Protesta y suelta la cara. Aquí no tuvo opciones, pero dejó claro que es un torero que merece más oportunidades.
Foto: Arjona

lunes, 1 de mayo de 2017

Francisco Rivera desaprovecha un lote de triunfo en su despedida de Sevilla

Por: Fernando Farfán

01 de junio de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Octava corrida de abono. Tarde en la que se despedía de Sevilla el toreo de dinastía Francisco Rivera Ordóñez acompañado de Julián López "El Juli" y de su hermano Cayetano. Saltaron al ruedo maestrante seis toros de Daniel Ruiz desiguales de presentación y de juego dispar. Pudo ser la despedida soñada de Francisco Rivera con un lote para abrir la puerta del príncipe, pero que desaprovechó. No corrió la misma suerte "El Juli" a quien le tocó lo peor de lote y Cayetano aprovechó las pocas posibilidades que le ofreció el que cerró el festejo.

Francisco Rivera se fue a porta gayola con el primero. Justo de fuerzas el toro se le dio un castigo medido en el caballo. Francisco Rivera se hace cargo del tercio de banderillas que cumple satisfactoriamente. Tiene movilidad el de Daniel Ruiz, pero no hay acople. Poco que rescatar de una faena donde el toro estuvo por encima. Su segundo fue un toro encastado, noble y repetidor. Toro de triunfo que se fue sin ser toreado. Faena insulsa con muletazos que no dicen nada rematada con un estocada que quedó desprendida. La oreja concedida fue un premio demasiado generoso a lo que aconteció en el ruedo. Bien el juez que no concedió la segunda que el púbico pidió inexplicablemente.

"El Juli" se lució con el capote en su recibo al primero a la verónica y en el quite por chicuelinas. En la muleta mandó Julián desde los primeros compases. El toro hizo amagos de rajarse. Templó por el derecho "El Juli" y se la dejó en la cara para ligar. El Toro dobló después de un pinchazo y un golpe de descabello fallido. Con su segundo tampoco tuvo opciones. El toro pega gañafones que intenta corregir sin éxito "El Juli" conduciendo la embestida sin que el burel le toque el engaño. Deja una entera trasera al segundo intento.

Cayetano Rivera se fue también a porta gayola con el primero de su lote. Tuvo suerte. El toro le vino cruzado y casi es arrollado. Lo llevó al caballo en un vistoso galleo por chicuelinas. El toro débil de manos le costaba mantenerse en pie. El juez cambió el tercio ante la broca del público. Cayetano cuidó al inválido llevando la muleta a medía al altura para luego despacharlo de un bajonazo. Su segundo se defiende en el caballo haciendo sonar el estribo. Se embraguetó Cayetano en un quite por gaoneras. Iván García se luce en un gran par de banderillas. Emotivo es el brindis a su hermano, como emotivo es el inicio de faena puesto hinojos. Ya de pie liga en redondo la primera tanda templando los muletazos. Estuvo a gusto Cayetano toreando despacio hasta que se rajó el manso. Pegado a tablas deja una entera trasera, pero efectiva. Oreja.
Foto: Plaza de Toros de Sevilla

sábado, 29 de abril de 2017

Magisterio lidiador de Ferrera en una buena corrida de Victorino Martín

Por: Fernando Farfán

29 de abril de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Sexta corrida de abono. Mejoró el tiempo en Sevilla y volvió la casta con la corrida de Victorino Martín. Tenía el listón alto y no defraudó. Desde Las Tiesas llegaron seis precisos toros, muy serios y de buenas hechuras. Corrida variada donde destacó el cuarto por bravo y encastado, y el quinto por noble y enclasado. Volvía Antonio Ferrera a quien se le vio pleno de facultades y en gran nivel. Completaban la terna Paco Ureña, de buena actuación, y Manuel Escribano. Buena tarde de toros que tuvo su momento emotivo cuando Ferrera invitó a poner banderillas a José Montoliú en el cuarto toro. Brindis al cielo y ovación del respetable. Que gran gesto de Ferrera y que grande es esta fiesta.

El primero de la tarde mostró clase, humilló de salida y en el caballo metió los riñones y empujó bien. En la muleta fue otro toro. Distraído y venido a menos. No tuvo opciones Ferrera con un toro que no duró nada sumado a que el viento no lo dejó estar. El cuarto fue un toro bravo y encastado que pedía papeles y hay que ver como estuvo Ferrera con él. Si se habla del magisterio torero de Enrique Ponce hay que hablar también del magisterio lidiador de Antonio Ferrera. Toro duro el de Victorino y firme Ferrera para poderle y aprovechar sus embestidas. La espada quedó trasera por lo que demoró en caer el toro. Oreja de peso que pudieron ser dos y ovación para el toro en el arrastre.

Manuel Escribano se fue a porta gayola a recibir al segundo. Aguantó muchísimo. Emoción en los primeros compases con un toro que aprieta arrastrando el hocico. En la muleta es tardo, se la piensa para embestir, se revuelve pronto y desarrolla sentido. Equivocó Escribano el planteamiento con un toro que exigía toreo de piernas. El quinto de la tarde bien podría caber en la definición de "toro artista". Toro con un ritmo y una clase extraordinaria al que Escribano toreó bien por el derecho templando sus embestidas. Con más motor era de lío gordo. Sevilla tomó partido por el toro y lo ovacionó en el arrastre silenciando al torero.

El tercero de la tarde, que le tocó en suerte a Paco Ureña, se arrancó de largo al caballo. Ya antes Ureña lo había recibido con unas verónicas acompasadas acompañando el viaje con todo el cuerpo. Toro que viene pero no va, quel la toma pero remata mal, además de soso y sin emoción. Los muletazos del murciano son de uno en uno. Ureña aquí puso lo que le faltaba al toro. Buen toreo por naturales citando dando el pecho y rematando atrás. La espada le quedó en todo lo alto. La oreja que paseó aquí literalmente se la arrancó al toro a base de querer y poder. El sexto que se descompuso fue malo. De embestida brusca e irregular tanto así que lo prendido a Ureña de la taleguilla, afortunadamente sin consecuencias.
Foto: Plaza de Toros de Sevilla

viernes, 28 de abril de 2017

Dos orejas cortó Manzanares en Sevilla

Por: Fernando Farfán

28 de abril de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Quinta corrida de abono. Tarde lluviosa que estuvo a punto de cancelar el festejo. Hacían el paseillo Enrique Ponce, José María Manzanares y Alberto López Simón. Corrida de Juan Pedro Domecq seria y bien presentada con hechuras para embestir, aunque desigual en comportamiento. En líneas generales con clase, pero blanda y escasa de casta. Volvió a salir el toro de Sevilla, más armónico, sin embargo algo atacado de kilos.

Esta vez ni el magisterio de Enrique Ponce pudo hacer que los dos toros de su lote embistieran. Fueron los dos peores del encierro. Su primero un inválido descastado y su segundo otro descastado y sin clase. Al primero lo recibió a la verónica ganándole terreno aprovechando su buena condición. Lo cuidó en el caballo dosficando mucho el castigo. En la muleta dobla las manos y sale con la cara alta. Así se hace imposible. Cómo imposible también fue su segundo, un manso con nula entrega y humillación.

José María Manzanares paseó dos apéndices. Uno de cada toro. Mérito a sus faenas y a la rotundidad de su espada. Magistral en la suerte de recibir al primero y volapié al segundo. Gran trabajo de su cuadrilla. A su primero se le hicieron bien las cosas. Tuvo una muy buena lidia y tomó una buena vara en la segunda entrada. En la muleta ligó los derechazos. Fueron series cortas rematadas con el de pecho al hombro contrario, despacio y describiendo un semi círculo. Por el izquierdo se ciñe y se queda corto. Sin romper a bueno el toro fue a más. A su segundo lo templó y le corrió bien la mano dándole tiempo y distancia al toro. Toreo caro con la izquierda y los de pecho enormes. Faena de mucho gusto y despaciosidad. El toro con clase, pero sin motor.

Alberto López Simón apostó por dejar crudo a sus dos toros en el caballo. Su primero que no necesitaba mucho castigo recibió sólo dos picotazos. Este tuvo buen tranco y se deslizó con suavidad en el capote del madrileño. Toro boyante y con clase, pero también le faltó motor. Muy asentado López Simón sin encimar, toreando relajado y sin exigirle al toro. Su segundo fue lo contrario, tuvo casta pero no clase. Al quedar crudo en el caballo apretó en banderillas y llegó con pies a la muleta. El toro tuvo emoción, fue fijo y embistió con prontitud. López Simón sólo aprovechó la inercia de las embestidas del toro sin ningún mando. Aquí descaró su toreo burdo y efectista que Sevilla no tragó. Mató de una entera en los medios.
Foto: Arjona

jueves, 27 de abril de 2017

Si no hay casta no hay nada

Por: Fernando Farfán

27 de abril de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Cuarta corrida de abono. La de hoy fue otra corrida de expectación, corrida de decepción. Seis toros de Garcigrande y Domingo Hernández con una alarmante falta de casta y exceso de kilos. Tres por encima de los 600. 626, 632 y 637 para ser exactos. ¡Una barbaridad! Mastodontes con cuernos con nula movilidad. Ya Núñez del Cuvillo pegó un petardo parecido en esta feria. Es necesario que los que mandan en el escalafón abran el abanico y se apunten con otras ganaderías mientras que las que suelen matar superen el bache en el que parece haber caído. Como por ejemplo Torrestrella, que antes fue ganadería de figuras y hoy ha sido dejada de lado, pero que ayer le salieron bien las cosas. La casta es lo fundamental en el toro de lidia y si se la quitamos mejor cerramos esto y nos vamos. Respetar la morfología propia de cada encaste también es primordial. Mañana le toca el turno a Juan Pedro Domecq. Veremos como le va.
Foto: Arnoja

miércoles, 26 de abril de 2017

Buena corrida de Torrestrella en Sevila

Por: Fernando Farfán

26 de abril de 2017. Plaza de Toros de Sevilla. Tercera corrida de abono. Terminado el paseillo se guardó un minuto de silencio a la memoria de Palomo Linares. Corrida de máximo interés y un cartel para ilusionarse de cara al futuro, aunque no lo entendió así el público sevillano que dejó ver mucho cemento en los tendidos. Tres toreros jóvenes y una ganadería que le vienen saliendo bien las cosas en esta feria. Buena corrida de Torrestrella, seria, bien presentada, exigente y con posibilidades, con dos toros ovacionados en el arrastre. Los tres de a pie muy dispuestos, con un concepto muy clásico y buen manejo del capote.

José Garrido dejó clara sus intenciones con el primer toro al que recibió en la puerta de chiqueros. Las verónicas son ganando terreno y terminadas en los medios todo hecho con suavidad y buen gusto. El Toro con buen tranco al inicio y colocando bien la cara se vino a menos en la muleta. Se paró y descompuso la embestida.
A su segundo lo lanceó primorosamenre a la verónica meciendo con gracia y temple el percal componiendo la figura. Álvaro Lorenzo paró el tiempo con unas chiculinas relentizadas en su quite por derecho. Garrido tiene personalidad y un aire de clasicismo que lo hacen un torero distinto. Con este estuvo muy a gusto toreando con sentimiento. Los de trinchera, de la firma y el de pecho fueron de cartel. Faena de buen gusto a un buen toro que tuvo ese punto de casta que emociona, clase y un tranco de más. Fue buena la estocada. Paseó una oreja y el toro fue ovacionado en el arrastre.

El segundo de la tarde se movió y repitió, aunque sin mucha clase, pero tuvo transmisión. Buena tanda por el derecho de Álvaro Lorenzo que vestido blanco y plata brindó la faena al cielo. Dejó buenas sensaciones el toledano, pero la espada lo privó de premio.
El quinto de la tarde fue otro toro exigente que repone mucho. No le encontró el sitio Álvaro Lorenzo. Faena insulsa y estocada desprendida.

Ginés Marín estuvo entonado y variado con el capote. A su primero le bajó las manos en el recibo. El toro se arrancó alegre al caballo y lo quitó Garrido por chicuelinas. Su inicio de faena por doblones estuvo cargado de dominio y toreria. El de Torrestrella fue exigente, aunque le faltó transmisión. Ginés siempre en el sito queriendo torear, pero no terminó de entender a su adversario. Si algo le funciona bien este torero es la espada. ¡Que bien mata toros! La estocada fue de premio, pero el público tomó partido por el toro ovacionándolo en el arrastre y silenciando al torero.
Con el último de la tarde salió a por todas. Lo recibió a porta gayola, le recetó luego unas chiculinas y remató con una media de rodillas. ¡Actitud! En la muleta el toro acusó una lesión en la mano derecha quedando la faena condicionada. Pinchó y al segundo intento una estocada en todo lo alto de buena ejecución.
En Resumen una buena tarde de toros y la feria recién comienza.
Foto: Arjona

miércoles, 19 de abril de 2017

La de Resurrección en Sevilla fue un Vía Crusis

Por: Fernando Farfán
16 de abril de 2017. Corrida de Domingo de Resurrección. Se colgó el cartel de no hay billetes para la ocasión. La expectativa no podía ser mayor. Dos de los hijos predilectos de la afición sevillana se anunciaban en el cartel junto con el torero de moda, pero la corrida de Resurrección fue un Vía Crusis. Fueron seis de Núñez del Cuvillo que acabaron con las ilusiones. El afán del ganadero por buscar el toro noble que embiste con clase en la muleta a costa de sacrificar el poder y la casta que le son propias al toro de lidia le jugó en contra una vez más. La corrida de hoy fue un fiasco donde campeó el descastamiento y la mansedumbre, y la ansiada toreabilidad ni por asomo. Manso rajado fue el primero. Tardo sin emoción y con la embestida descompuesta el segundo. Con clase, pero venido a menos y débil el tercero. Falto de casta sin entrega el cuarto. Manso sin clase el quinto y manso con peligro el sexto. El ganadero bien gracias y los que la matan lo seguirán haciendo a costa de un púbico que con su dinero mantiene un espectáculo que se viene a menos. Esta vez fueron Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. Técnicamente nada que reprocharles a los de a pie pues los tres estuvieron por encima de los toros que sortearon. Lo mejor de la tarde lo apuntó Morante quien estuvo más que dispuesto con el cuarto al que le sacó pases de uno en uno por ambos lados. Todos con hondura y sentimiento. Ya antes había destilado su aroma de torero antiguo en el inicio por ayudados. Para destacar también lo de Manzanares que toreó despacio y con gusto al quinto y a base de llevarlo templado le corrigió defectos. De Roca Rey sólo decir que la suerte le sigue siendo esquiva en Sevilla. Hoy se llevó lo peor de lo peor. Su primero fue el único que mostró clase, pero estuvo ente algodones y se vino a menos en la muleta, tanto que no le duró una tanda, pero sirvió para que Morante en el primer tercio le haga el quite por verónicas que remató con una media enorme, lo que el peruano replicó con satilleras y gaoneras. No hubo más, salvo detalles de Morante con el capote en el primero y lo bien que le hizo la suerte el picador al segundo. Una vez más la tarde de expectación terminó en decepción, pero ya cansa repetirlo.
Foto:Arjona