viernes, 19 de mayo de 2017

Talavante exalta el toreo y vuelve luz la oscuridad

Por: Fernando Farfán

19 de mayo de 2017. Plaza de Toros de Madrid. Novena corrida de feria. Primera tarde de no hay billetes del ciclo isidril. Hasta el quinto toro todo era desánimo con aficionados incluso abandonando el coso venteño hastiados por el descastamiento e invalidez de los toros del Puerto de San Lorenzo. Corrida infumable del hierro salmantino. Primero y quinto vieron caer el pañuelo verde. Este último de escaso trapío.

Es ahi cuando se erige la figura salvadora de Alejandro Talavante para volver luz la oscuridad y poner la plaza boca abajo. El quinto (bis) con el hierro de Torrealta también fue devuelto, pero agurdaba en los chiqueros un toro del Conde de Mayalde, tan serio como feo y basto de hechuras, con el que Talavante hizo el toreo como sólo los elegidos pueden hacerlo. Se olvidó del cuerpo para torear con el alma. El del Conde de Mayalde fue agradecido al buen trato que recibió. Toro con fondo que Talavante exprimió toreando con naturalidad, buen gusto, sentimiento, temple y mando. Cada pase fue una exaltación al buen torear. Faena corta, pero intensa de las que calan y se quedan grabadas en la retina. Estocadón y oreja de peso. Con el segundo de la tarde pasó sin pena no gloria.

Sebastián Castella tuvo también que esperar a que salga un sobrero para estar a gusto. El primero sin fuerza alguna fue devuelto y salió uno de Buenavista. Fue bueno el de reemplazo y buena la primera tanda muy ligada. Toro con recorrido. Le costó humillar, pero embistió con celo por ambos pitones. Firmeza del francés que no tuvo premio por lo trasera y desprendida de la espada teniendo que recurrir al descabello. El cuarto manseó de salida y rehuyó los engaños. Sin transmisión en la muleta, suelta la cara al final y amaga rajarse. Aunque lo intentó Castella todo fue en vano.

Javier Jiménez fue herido en el sexto y tuvo que pasar a la enfermería. Castella dio cuenta del toro. Hasta el percance el viento no lo dejó estar y con el inválido tercero nada que rescatar.

Foto: Manolo Briones

No hay comentarios:

Publicar un comentario